Lobatismo a Escultismo, de natura a cultura

El Gran Juego de Adolfo Aristeguieta Gramcko

Adolfo Aristeguieta Gramcko, Venezolano, Dr. En Medicina Tropical, Psiquiatra, diplomático. Scout, creador del proyecto “Acampa como Scout”, actividad dirigida por Scouts donde los participantes eran muchachos de muy bajos recursos de zonas reprimidas, o muchachos sin hogar. Destacado formador de dirigentes adultos scouts en la Asociación de Scouts de Venezuela, estuvo en la directiva de la Organización Mundial del Movimiento Scout tanto a nivel interamericano como mundial; nos dejó como legado su publicación, El Gran Juego, el cual explica magistralmente  el Método Scout dentro del Escultismo y el valor pedagógico del Libro de las Tierras Vírgenes como escenario en el Lobatismo, documento que refleja claramente que el sistema educativo tanto del Lobatismo como del Escultismo va de “natura a cultura”

La visión de Aristeguieta Gramcko en el lobatismo

Utilizando la visión de Aristeguieta, haremos una breve descripción de la importancia del sistema educativo del Movimiento Scout, el cual tiene una transición de “natura a cultura”.

El Ser humano es un ser natural que logró una cultura y vive en ella, nace en natura y se integra a la cultura.

El lobatismo y el escultismo, como sistemas de educación no formal apoyan el desarrollo de los jóvenes reforzando los aprendizajes de cada etapa de su formación.

Lobatismo 1

El hombre es un animal que nace en una manada, la familia, donde tiene figuras como sus padres, hermanos y vecinos, es decir, su núcleo de formación es la familia, la manada,  que le enseñan las normas y valores, así como a diferenciar lo bueno y lo malo para poder vivir en comunidad. Este es el fundamento del Lobatismo

La Manada, grupo natural, así como la familia.

El grupo pequeño fundamental para la formación de niños y niñas de 7 a 11 años, es decir, lobatos y lobeznas, es la manada, allí comienzan a reconocer la autoridad, el respeto a las normas, el cariño, la experiencia y los valores que son presentados por Akela, Bagueera, Rasksha, Baloo, Hathi, entre otros, mientras que lo “no tan correcto”, el desorden, se presenta como los Bandar-log, todos ellos personajes de fantasía que logran vida en el Libro de las Tierras Vírgenes, de Rudyard Kipling. La Manada representa para un Lobato lo que la familia para un niño o niña entre 7 y 11 años, es decir, un espacio para el aprendizaje siempre rodeado de figuras protectoras y amorosas.

El Lobatismo refuerza lo que el niño necesita

La Manada refuerza lo que el niño necesita, es decir, lo que de forma natural es propicio en esta etapa del aprendizaje: normas, valores y destrezas primales, como orden, respeto y sociabilidad. En esta etapa los valores de cultura se limitan a los mínimos necesarios para la convivencia con sus iguales y no los requeridos para su supervivencia, pues los aspectos relacionados con la seguridad, alimentación, sanidad y movilidad son responsabilidad de los adultos.

En la formación integral del Lobato es importante el desarrollo de la conciencia de si mismo y de lo corporal, sin descuidar los otros aspectos como: habilidades manuales y reconocimiento de las mismas como instrumento creador y de expresión, capacidad de agruparse con otros, y desarrollo de la intuición.

El lobato crece, llega a la pubertad y es cuando Baden Powell, fundador del Movimiento Scout Mundial, le ofrece el escultismo para reforzar su desarrollo, ahora con más énfasis en la cultura, sin descuidar a  natura.

Lobatismo 2

En la tropa se pasa de la fantasía a la aventura, de “natura a cultura”

El joven de la tropa, muchachos de 11 a 15 años, ahora vive su relación con los otros, y la fantasía es sustituida por una aventura que refuerza los valores de trabajo en y para el bien del equipo, que ahora se llamará la patrulla; las figuras de fantasía son sustituidas por figuras reales que le proporcionan guía y ayuda, tal es el apoyo del dirigente de tropa. El joven pasa de Lobatismo a Escultismo

Se desarrollan habilidades y destrezas

En la tropa se hace énfasis en el desarrollo del trabajo en equipo y de las destrezas requeridas para su bienestar, principalmente a través de la construcción de lo que será su lugar de encuentro con sus iguales; el rincón de la patrulla. En esta etapa el individuo debe aprender y aplicar las destrezas requeridas para su vida diaria, pues los aspectos de alimentación, seguridad, confort, sanidad y movilidad son logrados a través de su propio trabajo. es decir, comienza a adentrarse en la cultura.

Refuerzo de las destrezas de la cultura

Las actividades típicas de la tropa son, refuerzo de destrezas de la cultura: la necesidad de preparar adecuadamente los alimentos para él y sus compañeros de equipo; de mantenerse sano realizando ejercicios, resguardando los elementos para su seguridad y saneamiento; la división de tareas y la responsabilidad individual que se ejecutan dentro de la patrulla, el registro de lo hecho y el conocimiento necesario que se plasman en la orientación con las estrellas, lectura de mapas, manejo de la cabuyería y los recursos naturales (pionerismo), actas de patrulla, entre otras destrezas, así como las normas y valores.

En el Clan se refuerza netamente la cultura

El scout crece y pasa a ser un adolescente mayor, cuando empieza su última etapa de formación como participante activo del Escultismo. En el clan el joven de 15 a 21 años, desarrolla los aspectos relacionados netamente con la cultura, como son habilidades para desarrollar sus intereses, ser un individuo útil a su comunidad, la protección del ambiente y los valores relacionados con la convivencia en sociedad.

Construir un ciudadano útil, con valores orientados al desarrollo de sus comunidades, eso es cultura.

En el clan los jóvenes ya no dependen de un equipo único e invariable, sino que se agrupan según sus intereses y necesidades, aprendiendo a desempeñarse en diferentes labores y con diferentes personas. En esta etapa el escultismo refuerza principalmente aspectos de cultura, para entregar a la sociedad un ciudadano útil, con valores orientados al desarrollo de su entorno y consciente de sus responsabilidades.

Gracias B-P, gracias Adolfo.

Tomado y adaptado de Carlos Rodríguez, Cooperador del Distrito Chacao, Director de Formación nivel Avanzado de la ASV, amigo y buen conversador

Entradas recientes
mostrando 2 comentarios
  • José Luis Arguedas Rivas
    Responder

    Excelente análisis de lo que es el Escultismo. Breve pero directo. Yo tuve el honor de tratar a don Adolfo Aristeguieta durante su paso por la Oficina Scout Interamericana, cuando estuvo aquí en Costa Rica y hasta tuve la oportunidad de que su hijo Bruno; estuviera en mi Manada 120 del Colegio Alexander von Humboldt. Fueron increíbles las horas y horas de conversaciones que mantuvimos cuando me invitaba a departir con él en su casa de habitación y ni se diga en las actividades que organizó en mi país. Su libro El gran juego y su ensayo sobre el Valor del LIbro de las Tierras Vírgenes, autografiados por él, son algunos de los tesoros que yo guardo.

    • Jose Luis Halmoguera
      Responder

      Gracias por compartir sus recuerdo tocayo con Aristiguieta, me imagino que debió haber sido toda una experiencia.

      A propósito, estamos interesados un grupo de amigos, hacer un homenaje a algunos personajes del Escultismo y entre ellos está la de Don Adolfo, lamentablemente no es mucho lo que hemos encontrado sobre todo a nivel de imágenes, si usted tiene algo, por favor indiquelo y coordinamos para hacernos de ello.

      Una vez más gracias por su comentario

Dejar un comentario