Libertad

Para hablar sobre libertad

Les contaré la historia de la Profesora Elisa y sus alumnos. Elisa estaba muy interesada en que sus alumnos tuvieran la experiencia de “aprender haciendo” y para ello siempre les solicitaba que prepararan experimentos que les permitiera descubrir por sí mismo nuevos conocimientos; un día les propuso que cada uno de ellos realizara un ejercicio para ser presentado en clase y que dramatizara lo que para ellos significa libertad. Llegó el día y los jóvenes expusieron sus trabajos:

Esta historia es tomada del cuento “Los experimentos de la señorita Elisa” gentilmente narrado por Pedro Pablo Sacristán

Ejercicio 1

Amaya, una de las alumnas, llevó 5 cajas de colores y le dio a elegir a la profesora. La maestra, agradecida, escogió la caja rosa con una sonrisa. Luego Amaya sacó 5 cajas amarillas, se acercó a Carlos, uno de sus compañeros de clase, y le dio a elegir. Carlos, contrariado, tomó una cualquiera. La profesora, divertida, preguntó a la niña: cómo se llamaba el experimento – Lo he titulado “Opciones”. Para que exista libertad hay que elegir entre distintas opciones. Por eso Carlos se ha enfadado un poco, porque al ser las cajas iguales realmente no le he dejado elegir. Sin embargo, la señorita Elisa estaba muy contenta porque pudo elegir la caja que más le gustó.

Ejercicio 2

Carlos, otro alumno, preparó un ejercicio más movido: hizo subir a la pizarra a la maestra, a Lucas, un chico listo y divertido, y a Pablo, uno de los alumnos con un promedio bajo de calificaciones. Dividió la clase en tres grupos y dijo dirigiéndose al primer grupo:  Voy a hacerles una pregunta dificilísima y para responderla podrán elegir a cualquiera de las tres personas que he colocado cerca de la pizarra, quien acierte se llevará una gran bolsa de golosinas.

Todos eligieron a la maestra. Entonces Carlos dijo a los del segundo grupo, les haré la misma pregunta, pero tienen que saber que le he dado a Pablo, antes de empezar, un papel con la pregunta y la respuesta. Entre las quejas de los del primer grupo, los del segundo eligieron sonrientes a Pablo, como era de esperarse.

Para el tercer grupo, Carlos les dijo: Lo que les he contado a los del segundo grupo era mentira. El papel se lo he dado a Lucas, y entre abucheos de unos y risas de otros, Pablo mostró las manos vacías y Lucas enseñó el papel con la pregunta y la respuesta. Por supuesto, fue el único que acertó la difícil pregunta que ni la profesora ni Pablo supieron responder. Mientras los ganadores repartían las golosinas entre todos

Carlos explicó: – Este experimento se llama Sin verdad no hay libertad”. Demuestra que sólo podemos elegir libremente si conocemos toda la verdad y tenemos toda la información. Los grupos 1 y 2 parecía que eran libres para elegir a quien quisieran, pero al no saber la verdad, realmente no eran libres, aun sin saberlo, cuando eligieron. Si lo hubieran sabido su elección habría sido otra.

Ejercicio 3

El experimento de Andrea, otra alumna, fue muy diferente. Apareció en la clase con Lalo, su hamster, y unos trozos de queso y pan, y preparó distintas pruebas.
En la primera puso un trozo de queso, cubierto con un vaso de cristal, y al lado un pedazo de pan al aire libre. Cuando soltó a Lalo, este fue directo al queso, golpeándose contra el vaso. Trató de llegar al queso durante un buen rato, pero al no conseguirlo, terminó comiendo el pan. Andrea siguió haciendo la misma prueba durante un rato, en las que el hamster no podía alcanzar el queso y terminaba comiendo pan. Finalmente, colocó un trozo de queso y otro de pan, ambos sueltos, y Lalo, aburrido, ignoró el queso y fue directamente a comer el pan.

El experimento gustó mucho a todos, y mientras la señorita Elisa premiaba a Lalo con el queso que tanto se había merecido, Andrea explicó: – El experimento se llama “Límites”. Demuestra, lo sepamos o no, que nuestra libertad siempre dependerá de los límites, y que no sólo pueden estar fuera, sino dentro de nosotros, como con mi querido Lalo, que pensaba que no sería capaz de coger el queso, aunque estuviera suelto, porque la costumbre de fracasar al tomar el queso le creo su propio límite.

Es la capacidad que tenemos para elegir

La libertad es la capacidad que tenemos para elegir sobre nosotros mismos, sobre el presente y el futuro, sobre nuestros proyectos, sobre las ideas de las cosas; es al contrario de los que muchos creen… Libertad no es hacer lo que nos plazca.

Para mí la libertad es el valor más preciado que tenemos los seres humanos, inclusive por encima del amor, para que haya amor verdadero debe haber primero libertad para escoger a quien amar.

La libertad de uno depende de la libertad de otro

La libertad se ejerce siempre en conocimiento de que no estamos solos y que cada uno de nosotros tiene su espacio para ser libre, esto implica el respeto a las normas y resoluciones aceptadas por todos los que hacemos vida en una organización/comunidad.

“de tu libertad, depende la mía”

Tres tips para buscar la libertad

  • Investigar sobre las distintas opciones, de no contar con opciones, buscarla, siempre hay; es importante tener varias opciones de donde escoger.

  • Buscar la verdad, es necesario investigar, conocer, palpar que lo que se dice es coherente con lo que se hace, cerciorarnos de que los hechos no son producto de la mentira, el chisme o el engaño/, si se nos ocultan cosas o se nos miente, se corre el riesgo de elegir erróneamente y por ende perder la libertad, sin saberlo

  • Desaprender lo aprendido para volver a aprender. Nuestras costumbres o aquello que hemos internalizado con la experiencia, en ocasiones nos coloca límites internos que nos paralizan y no nos permite ser libres. Saltar los obstáculos externos, como por ejemplo las amenazas, la inseguridad, cuidándonos y protegiéndonos de manera que no nos afecte en la acción, de manera que el miedo no nos produzca paralización.

Recommended Posts

Dejar un comentario